Las especialidades de los bares checos
Tortitas de patata (bramboráky), queso de Olomouc (tvarůžky), queso frito (smažák), ahogados (utopenec) o gulasch (guláš). ¿No te dicen nada estos nombres? Pues son solo algunos de los ejemplos de la rica cocina checa, que no solo deleitará tu paladar, sino que también te dejará totalmente satisfecho. Cuando visites Chequia los platos tradicionales checos podrás probarlos en muchos lugares, incluidos los bares más típicos y los restaurantes más elegantes con estrellas Michelin. No tengas miedo de experimentar, aunque aquí un clásico es simplemente un clásico. Te presentamos una selección de los manjares tradicionales que puedes encontrar en los menús de los restaurantes cuando visites Chequia.

Ahogados

Sí, en checo utopenec significa exactamente “persona ahogada”. ¿Te apetece? En Chequia es casi algo obligatorio. Los hay en todos los bares. Es una comida típica que se sirve con la cerveza. ¿Por qué se llama ahogado? La base de este plato es una salchicha especial hecha de carne de cerdo y de vaca y manteca. Se corta la salchicha, se unta con mostaza y se encurte durante unos días en una salmuera elaborada con vinagre, especias y guindillas.

Dónde probarla: Fábrica de cerveza Řevnice, Friesovy boudy

Queso Hermelín encurtido

Este es otro de los platos fríos que a los checos les arregla la cena cuando están en un bar, y la cocina ya está cerrada, pero siguen sirviendo cerveza en las mesas. El Hermelín encurtido, o Hermouš, que es como se le conoce en checo familiarmente en los bares, es un queso tipo brie encurtido en una salazón con aceite de girasol, especias y guindillas. Déjalo madurar al menos durante una semana a temperatura ambiente. El queso debe estar blando y maleable. Es un manjar delicioso.

Dónde probarla: Friesovy boudy, Wellness hotel Národní dům Podbořany

Tvarůžky «queso de Olomouc» encurtido

Y en tercer lugar otro plato encurtido. Los tvarůžky son un queso especial que se hace en Moravia en la zona de Olomouc. Se puede decir, de forma eufemística, que son muy aromáticos. Tanto es así, que en la nevera es necesario guardarlos bien cerrados y sin que les entre el aire. Los tvarůžky una vez más, y al igual que el queso Hermelín, se encurten en una salazón con aceite y una mezcla de especias y pimientos picantes. Este plato solo se lo recomendamos a aquellas personas de naturaleza fuerte. Absolutamente.

Dónde probarla: Fábrica de cerveza Řevnice, Hodovna Hrad Vildštejn

Queso frito o «smažák»

Ante este plato los nutricionistas sacuden la cabeza con incredulidad. Te espera una buena dosis de grasa en todas las formas posibles. Consiste en freír una loncha de queso (con entre un 30 y un 40 % de grasa), de aproximadamente un centímetro, rebozada en harina, huevo y pan rallado. El «smažák» se considera todo un manjar de renombre, por lo que podrás comerlo incluso en el bar del pueblo más remoto. Es muy probable que allí, en el menú, sea el único plato sin carne. Y para que no salgas del restaurante con dolor de vesícula, te recomendamos tomarlo con patatas cocidas, mejor evita las patatas fritas. El queso y las patatas suelen cubrirse con salsa tártara, que se prepara con aceite y yema de huevo. Esta comida no es muy fotogénica, pero no te preocupes, ¡te encantará!

Dónde probarla: Restaurante Mlýnský domov, Fábrica de cerveza Ossegg

Galantina y longaniza

La galantina y la longaniza son comidas típicas de la matanza. En los pueblos checos sigue viva la tradición de hacer la matanza en casa en invierno. Se trata de un acontecimiento social en el que se reúnen la familia y los amigos, el matarife mata al cerdo por la mañana temprano y en el transcurso del día se aprovecha literalmente desde el morro hasta el rabo. Para la longaniza, que es una especie de salchicha, se utilizan las tripas junto con la piel y el hocico, para la galantina las articulaciones, la carne y la piel. Gracias al colágeno y demás sustancias que contiene, y que ya no se encuentran en la dieta europea moderna, algunos expertos dicen que es una comida muy sana. Juzga por ti mismo. En cualquier caso, todo hay que regarlo bien con más de una cerveza.

Dónde probar platos tradicionales de cerdo y de matanza:

U Pinkasů, 7.-9.2.
U Klimešů, 17.-18.2.
Restaurante Mlýnský domov, 1.3.
Fábrica de cerveza Benedict, hasta el 14.2
Cervecería Obecní dům, 24.2, La matanza en la cervecería

Gulasch (Guláš)

El gulasch (guláš) es una especialidad tradicional no solo de la cocina checa y puedes probar las distintas formas de elaborarlo en todo el país. ¿Qué es exactamente? El gulasch (guláš) no es más que una carne estofada en su propio jugo sobre una base de cebolla. Nuestras abuelas solían decir que sabe mucho mejor al día siguiente, después de reposar y de hacer que todos los sabores se mezclen perfectamente. El gulasch (guláš) puede ser picante, prepararse en un puchero o con llevar col fermentada, pero siempre queda maravillosamente jugoso.

¿Y cómo se prepara el típico gulasch checo? Bueno, pues la base de todo el plato son la cebolla, el pimentón dulce y picante y la carne utilizada. Para el gulasch checo se suele utilizar carne de vaca, otro manjar es el gulasch (guláš) de carne de caza, y la versión con setas hará las delicias de los vegetarianos. Y como acompañamiento puedes elegir entre los distintos tipos de albóndigas de masa (knedlík), de las que los checos somos todos unos expertos: los de panecillos tiernos, los de mármol de Karlovy Vary o los espesos de patata. El gulasch también lo puedes acompañar con pan o con Spatzle (špeclemi).

Dónde probarla: Restaurante Pilsner U Sedlerů, Fábrica de cerveza Ossegg, Fábrica de cerveza Benedict, Kulaťák

Cerdo-albóndigas de masa-col (vepřo-knedlo-zelo)

Este plato, con su nombre complejo, es el clásico nacional por excelencia. Es muy popular especialmente entre los hombres, porque resulta muy sustancioso, y consigue quitarle el hambre a cualquiera. Se dice que este plato, cerdo-albóndigas de masa-col (knedlo-vepřo-zelo), tiene su origen en la época del emperador austriaco Francisco José, cuando el propietario de un restaurante de Praga comenzó a servirle a sus clientes esta combinación. La base de este plato es la carne magra de cerdo asada, pero también puede ser una carne más grasa. Una de las estrellas de este plato son las albóndigas de masa (knedlíky), es decir, los trozos de masa cocida al vapor que se untan o remojan en la salsa de carne. ¡Y de forma deliciosa y abundante! Es una comida típica de los bares, que marida a la perfección con un vaso de medio litro de cerveza Pilsner Urquell.

Dónde probarla: Stará Praha

Codillo de cerdo asado (pečené vepřové koleno)

Muchos son los bares y restaurantes checos en los que se sirve codillo de cerdo. Algunas veces con cerveza negra, pero casi siempre con un vaso de medio litro de cerveza rubia. El codillo asado se suele servir en un plato de madera, con rábano picante, mostaza, pepinillos en vinagre y una rebanada de pan. Es una comida ideal para compartir con los demás comensales de la mesa, pues un codillo asado con su hueso puede pesar aproximadamente 1,5 kg. El codillo de cerdo ahumado, con su carne oliendo a madera de haya, es otro de los manjares que hay.

Dónde probarloCervecería Obecní dům, Malostranská beseda, Kulaťák

Tortitas de patata (bramboráky)

¡Son crujientes, doradas e increíblemente fragantes! Las tortitas de patata (bramboráky) son como tortillas de patata hechas con patata rallada, que se fríen en grasa. Puedes comerlas durante todo el año tanto en los restaurantes como en los puestos de los parques. Son un plato ideal «para llevar» y comer por el camino. Se condimentan simplemente con ajo y mejorana, suelen servirse con col fermentada, tocino o carne picada. A veces puedes experimentar con una versión dulce, pero sin duda te recomendamos que comiences con el clásico: una sencilla tortita de patata frita y salada. ¡Ñam!

Dónde probarla: Brambory Na Pankráci