Descubre un lado más sereno de Chequia. Más allá de sus ciudades históricas, Chequia te ofrece jardines fragantes, campos de lavanda en flor, tradiciones herbales y románticos paisajes rurales. Desde cosméticos naturales hasta sitios declarados Patrimonio Mundial de la UNESCO, atrévete a descubrir Chequia en flor.
Primavera y verano en Chequia: flores y jardines

Chequia tiene mucho que ofrecer a los viajeros que aprecian la naturaleza, la cultura y la tranquilidad. En el norte de Bohemia, en Děčín, el jardín barroco de rosas se extiende con elegancia sobre las terrazas del castillo y ofrece hermosas vistas de la ciudad y del valle del río Elba. Es el lugar ideal para un paseo tranquilo o una tarde de descanso. La primavera y el verano son estaciones llenas de color y fragancia.
Campos de lavanda: dónde encontrarlos en Chequia

Los campos de lavanda más conocidos se encuentran en el sur de Moravia, especialmente en los alrededores de Hustopeče. En verano, florecen en todo su esplendor, y sus vibrantes hileras violetas invitan a pasear, tomar fotografías y descubrir productos herbales elaborados en la zona. La región es perfecta para una escapada rural llena de calma, con ondulantes viñedos y una excelente gastronomía y vinos regionales.
Otra parada encantadora es el Valle de la Lavanda, cerca de Beroun, donde los campos de lavanda se combinan con jardines de hierbas y una serena atmósfera rural.
Las ciudades de Chequia: explora jardines botánicos llenos de verdor

Cada jardín tiene su propia historia. En Praga, el Jardín Botánico de Troja es especialmente impresionante, con su llamativo invernadero Fata Morgana y su ubicación en la ladera cerca del Zoológico de Praga. Más cerca del centro de la ciudad, el Jardín Botánico de Albertov, parte de la Universidad Carolina, es una auténtica joya escondida. Aunque se utiliza principalmente con fines académicos, está abierto al público y ofrece un sorprendente refugio verde en pleno corazón de la capital.
3 hermosos jardines de Praga: joyas ocultas y rincones románticos:
El jardín escondido del Monasterio de los Minoritas: un jardín misterioso vinculado a la época de Carlos IV. Perfecto para viajeros que buscan lugares secretos en Praga.
El romántico jardín del Palacio Velkopřevorský: junto al Muro de John Lennon en Praga. En su interior encontrarás una encantadora tienda con auténtico diseño checo y piezas hechas a mano.
El Castillo de Praga: impresionantes jardines en terrazas con vistas panorámicas de Praga. Una visita imprescindible para los amantes de la historia.

A las afueras de Praga, también merecen una visita los jardines del Castillo de Průhonice. El parque es un paisaje de apariencia natural diseñado con gran maestría, más que un bosque salvaje. Combina lagos, praderas, zonas arboladas y miradores cuidadosamente diseñados que se van revelando poco a poco a lo largo de senderos sinuosos. Cerca del castillo también se encuentran un jardín de rosas y un jardín alpino.
En otros lugares, destacan el Jardín Botánico de Brno, el Jardín Botánico de Liberec, uno de los más antiguos del país, y la ciudad balnearia de Teplice, donde los invernaderos históricos reflejan su larga reputación entre la aristocracia europea (atrayendo a importantes figuras culturales como Johann Wolfgang von Goethe y Ludwig van Beethoven). Un punto especialmente destacado es el Jardín de las Flores de Kroměříž, una obra maestra barroca declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y uno de los jardines históricos más bellos de Europa.
El fin de semana de los jardines abiertos (7–8 de junio de 2026) abre las puertas a decenas de jardines, parques y recintos monásticos de Chequia que normalmente no son accesibles al público.
Explora hierbas, artesanía y tradiciones en Chequia

En Čejkovice, Sonnentor ofrece visitas guiadas a su producción de hierbas, junto con degustaciones de tés orgánicos, todo ello en un entorno de hermosos jardines de hierbas cuidadosamente mantenidos que muestran una amplia variedad de plantas aromáticas y medicinales.
El complejo Botanicus en Ostrá da vida a la artesanía tradicional y a las técnicas históricas mediante una combinación de talleres al aire libre y experiencias inmersivas. Los visitantes pueden observar a los artesanos trabajando con métodos ancestrales (como la fabricación de jabón, el moldeado de velas y la elaboración de papel) e incluso probar estas habilidades. Los jardines temáticos están diseñados con esmero para reflejar la vida medieval, destacando la estrecha relación entre las personas y la naturaleza.











