Malá (“Pequeña”), Zvědavá (“Curiosa”), Lennonova (“de Lennon”) … No, no está leyendo un artículo sobre Yoko Ono. Se trata de las traducciones de los nombres de calles que no debería perderse en su recorrido por Chequia. ¡Pero tenemos muchos más consejos para usted! Le revelaremos dónde se encuentra la calle más estrecha del país, a dónde ir para ver las callejuelas más pintorescas, en qué calle se dice que hay fantasmas y también le llevaremos a las casas donde vivieron el escritor Franz Kafka y Tycho Brahe.

La calle más estrecha de Chequia

Si sufre de claustrofobia, la gótica Katova ulička en la ciudad de Kadaň, que conecta la plaza con las murallas y la casa del verdugo, podría resultarle una experiencia de pura adrenalina. Es la más estrecha de Chequia: ¡en su punto más angosto mide solo 61,1 centímetros! El nombre de la calle proviene de la Edad Media, cuando era utilizada por el verdugo de la ciudad. Por allí iba al ayuntamiento a buscar a los condenados a muerte, a quienes luego conducía directamente al cadalso.

La calle más estrecha de Praga

Encontrará una “flacucha” aún más estrecha en Praga, en Kampa, cerca de la calle U Lužického semináře. El pasaje entre las casas que conduce al restaurante Čertovka es tan angosto que el tránsito debe regularse con semáforos. En su punto más estrecho, la callejuela mide apenas medio metro. ¿Se pregunta por qué entonces mencionamos la Katova ulička como la calle más estrecha de Chequia? El motivo es que, de hecho, esta curiosidad praguense no es una calle independiente. Se trata de un pasaje contra incendios que en la Edad Media servía como corredor de acceso al río Moldava.

La calle más estrecha de Pilsen

Añadimos aún otra calle estrecha, esta vez en Pilsen, la ciudad de la cerveza. La callejuela con el nombre significativo de Malá (“Pequeña”) fue elegida por su atmósfera especial. Los habitantes de Pilsen consideran esta conexión entre el espacio del convento dominicano y la antigua puerta de la ciudad como una joya escondida del centro histórico. También en esta calle vivían burgueses con derecho a fabricar cerveza, lo cual recuerda un destacado portal gótico.

El Lennon “perdido” en Kroměříž

Para descubrir otros dos lugares especiales, vaya a la encantadora ciudad de Kroměříž. El primero es la Ztracená ulice (“calle Perdida”), que ofrece una vista preciosa del Palacio Arzobispal, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que se encuentra al final de la calle.

No deje de recorrer la Lennonova ulička (“callejuela de Lennon”), que conecta la Ztracená ulice (“la calle Perdida”) con la Plaza Mayor. Durante el antiguo régimen político, cuando la mayor parte de la cultura occidental estaba reprimida en la entonces Checoslovaquia, alguien pintó en la pared un retrato de John Lennon. La pintura se convirtió en un lugar de homenaje, donde la gente encendía velas en secreto. Las autoridades comunistas la borraban una y otra vez, pero siempre había alguien que volvía a dibujarla. Hoy en día, bajo los soportales, puede ver una reproducción de la pintura original.


La arquitectura popular “curiosa” de las montañas checas más altas

Como en un cuento de hadas se sentirá en la Zvědavá ulička (“callejuela Curiosa”) en Jilemnice – un pueblo al que se le llama la puerta de las Montañas de los Gigantes, el sistema montañoso más alto de Chequia. ¿Por qué se llama “curiosa”? Porque las casitas de madera en un lado de la calle están construidas de tal manera que cada casa está ligeramente adelantada hacia la calle. La callejuela se va estrechando y las casitas parecen como si sus habitantes estuvieran “espiando” hacia fuera para no perderse nada de lo que pasa en la calle principal.

El Belén con orejas

Con un efecto similar, la Jaroňkova ulice en Štramberk atrapa por su belleza. Por su pintoresco aspecto, a este pueblo al pie de las montañas en el este de Chequia se le llama el Belén de Moravia, y esconde varias callejuelas encantadoras. Sin embargo, la Jaroňkova es la más bonita, y los locales no la llaman de otra manera que Calle Dorada. Se extiende entre casas históricas de madera y edificios de piedra, como sacada de un cuento de hadas, hasta llegar al castillo, dominado por la torre Trúba.

Nuestra recomendación: Antes del paseo, compre las orejas de Štramberk – el recorrido será aún más agradable. Este dulce de jengibre se hornea en la ciudad para conmemorar la victoria sobre los mongoles, quienes, según cuenta la historia, cortaban las orejas de los cristianos y se las enviaban a su kan como prueba de cuántos habían matado.

Visite la Calle Dorada, donde vivió Franz Kafka

También puede pasear por el Callejón del oro en Praga. Se encuentra directamente en el Castillo y es fácil de reconocer: se trata de una fila de pequeñas casas coloridas, que conforman uno de los lugares más pintorescos de la capital checa. Este entorno pintoresco incluso fascinó al escritor Franz Kafka, quien vivió en la casa número 22.

¿Y cómo surgió el nombre del callejón? Una leyenda romántica lo relaciona con alquimistas que intentaban fabricar oro. Sin embargo, la realidad no es nada romántica: los alquimistas nunca vivieron en el Callejón del oro, y se dice que el nombre proviene del color de la orina que manchaba constantemente la calle. ¡No es de extrañar, si había solo dos baños para dieciséis casas!

Nuevo Mundo, o bien, ¡bienvenido al Montmartre praguense!

Cuando se encuentre en el Nuevo Mundo, le costará creer que sigue estando en Praga. ¡Y además tan cerca del Castillo de Praga! No hay multitudes de turistas; a su alrededor sólo hay casas románticas y, al final de la calle que da nombre a este histórico arrabal, incluso una casita de troncos – la única en la capital checa. Se dice que el Nuevo Mundo es el más dorado de Praga, ya que sus antiguos habitantes pobres quisieron compensar su pobreza con nombres dorados para sus casas. Así encontrará dům U Zlatého beránka (“la Casa del Cordero Dorado”), dům U Zlatého čápa (“la Casa de la Cigüeña Dorada”), dům U Zlatého hroznu (“la Casa de la Uva Dorada”), dům U Zlatého slunce (“la Casa del Sol Dorado”) … o dům U Zlatého noha (“la Casa del Pie Dorado”), donde en 1600 vivió el famoso astrónomo y matemático Tycho Brahe. En la segunda mitad del siglo XX, el Nuevo Mundo se convirtió en refugio de artistas y bohemios. Allí tiene su casa, por ejemplo, el célebre cineasta y artista, último gran surrealista europeo, Jan Švankmajer.

Un pedazo de lujo de París en Praga

En contraste con la Calle Dorada y el Nuevo Mundo, con sus modestas viviendas, se encuentra la calle de París. Esta famosa calle, que conecta la Plaza de la Ciudad Vieja con el río Moldava, fue construida a principios del siglo XX siguiendo el modelo de los bulevares parisinos, y al pasear por ella realmente se respira la atmósfera de la capital francesa. A lo largo de la calle se alzan majestuosos edificios con fachadas impresionantes, que albergan las tiendas de moda y joyería más exclusivas: Hermés, Dior, Tiffany… Este bulevar es, sencillamente, la Meca de las compras de lujo en Praga.

Pařížská street Prague www.kudyznudy.cz

Český Krumlov: un cuento de la UNESCO en el sur de Bohemia

No podemos dejar fuera de nuestra selección a Český Krumlov, una de las ciudades más bellas de Chequia. Gracias a su histórico casco urbano excepcionalmente bien conservado, el centro de esta ciudad del sur de Bohemia ha sido incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Si tuviéramos que recomendarle una sola calle, sería Latrán. Al recorrer la “principal avenida de Krumlov”, observe atentamente las casas históricas a su alrededor: aquí gótico, allí renacimiento, allá barroco… y, sorprendentemente, encontrará también un edificio funcionalista. La calle le llevará hasta el primer patio del castillo de Český Krumlov, a la puerta de la ciudad y al río Moldava.

Paseo de jengibre en Pardubice

Si le ha gustado la diversidad arquitectónica de Krumlov, también le encantará la Pernštýnská ulice en Pardubice, la ciudad del delicioso pan de jengibre. Esta romántica ruta, que une la Plaza Pernštejn con el castillo, pasa junto a casas góticas y renacentistas, con toques de barroco y neoclasicismo. Durante el paseo podrá admirar escudos históricos, blasones y sgraffitos… y al final de la calle le espera Přihrádek, una pequeña plaza histórica de planta triangular con una fuente.

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